Existe una importante carencia en cuanto a producción
y nuevos sectores de crecimiento económico. Pero también existe una fuerte
carencia de talentos que mantengan la productividad y el rendimiento, y den
vida al mercado.
Es evidente que las necesidades que antes teníamos ya
no son las mismas, ni tienen la misma fuerza ni prioridad en orden de
importancia, y sin embargo las personas siguen teniendo carencias y siguen
demandando resultados. Se hace necesaria una adaptación a la nueva sociedad que
se está creando con más conocimiento, con más información, mucho más exigente,
competitiva y, contradictoriamente más participativa.
Existe una nueva demanda, o más bien una nueva forma
de demandar lo que necesitamos, con más calidad, con más comunicación y con más
participación. ¿Y Qué sucede con la oferta? ES necesario estudiar la población,
los servicios, los productos. Es necesario conocer, anticiparse, desarrollar
estrategias, aprender a negociar, cambiar la forma de dirigir.
¿Y qué demanda el trabajador? ¿Solo salario? ¿Es
posible que demande recursos para poder ejecutar las tareas? ¿Es posible que
demande una nueva forma de comunicación y de relacionarse con confianza, donde
su iniciativa ayude a la empresa a conseguir sus objetivos porque así cumple él
con el suyo? En la empresa, un trabajador está más de ocho horas diarias
aportando sus conocimientos, habilidades y capacidades, y sin embargo no
produce, no hay rendimiento.
¿Realmente la formación no puede ser una estrategia
con la que detectar las necesidades de mejora de los trabajadores, para que
cumplan con el objetivo de la empresa de cubrir las necesidades que demandan
sus clientes? Nosotros pensamos que sí. Y es por eso que viene esta propuesta.
Es evidente que para formar hacen falta recursos.
Pero es más evidente todavía que sin trabajadores formados, la empresa no tiene
recursos para dar a sus clientes lo que éstos le demandan.
Una empresa que siempre hace lo mismo de la misma
manera está condenada al fracaso. Una empresa que sabe aprovechar sus recursos
para anticiparse, sorprender, convencer y fidelizar es una empresa con una gran
esperanza de vida. Las personas cambian, y así sus necesidades. Cambian las
relaciones, cambia la forma de demandar y de ofrecer. Y lo mismo sucede dentro
de la organización empresarial.
Formar a nuevos talentos, y desarrollar los que ya
están, optimizando recursos y esfuerzos, fidelizando al trabajador,
comprometiéndolo con la empresa, haciéndolo partícipe de un trabajo social,
porque la empresa forma parte de la sociedad y emplea sus recursos, que la
población usa, y luego quiere que le devuelva en forma de productos /servicios,
y el trabajador forma parte de esa sociedad, y de la sociedad interna de la
empresa.
Rocio Bravo Pg 1. 25/03/2014
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